Dado que nuestros estudantes se encuentran en constante aprendizaje, el enfoque pedagógico del MAC nos invita a implementar diversos programas y actividades que dan fundamento a la educación en contexto.
¡DETECTIVES EN ACCIÓN! DESCUBRIENDO CÓMO NOS MOVEMOS CON UN MUSLO DE POLLO
En nuestra clase de Ciencias Naturales, los niños de primero transformaron el laboratorio de biología en el escenario de una aventura increíble. ¿El objetivo? Convertirse en detectives para resolver uno de los misterios más grandes: ¿cómo funciona el cuerpo humano? Para lograrlo, usamos una herramienta de investigación muy especial y deliciosa: ¡un muslo de pollo!


Cada pequeño explorador analizó de cerca su muestra. Primero, fue el turno de los músculos. Al retirar la piel, descubrieron que estos son como bandas elásticas y suaves que abrazan al hueso. Vieron esos tejidos rojizos que permiten el movimiento y, para ser honestos, ¡algunos estaban tan ricos que terminaron siendo un gran festín!
Después pasamos al sistema óseo. Los niños tocaron el hueso del muslo y se sorprendieron de lo duro y resistente que es. Aprendieron que nuestros huesos son como el esqueleto de un edificio: la estructura que nos mantiene firmes y protege lo que tenemos por dentro. ¡Incluso notaron que el hueso del pollo se parece muchísimo al de nuestras propias piernas!
Pero lo mejor vino al final, los niños comprobaron que al tirar de los músculos, el hueso se movía automáticamente. ¡Parecía magia! Ahí fue cuando todo cobró sentido: entendieron que los huesos y los músculos trabajan como un equipo inseparable para que podamos correr, saltar y bailar.
Fue una clase divertida, un poco «crujiente» y, sobre todo, una forma genial de aprender que somos máquinas de movimiento asombrosas.
Lucely Suárez Clavijo.
Docente de Ciencias Naturales