En el marco del proyecto de los valores Caroístas, se ha definido Agosto como el mes del JUSTICIA.
EN EL MAC, LA JUSTICIA SE VISTE DE CABALLEROSIDAD
Querida familia del Colegio Miguel Antonio Caro, quiero compartirles una reflexión sencilla pero profundamente significativa: La justicia en nuestro colegio no se escribe en papeles ni se guarda en manuales, se vive en el día a día, en cada pasillo, en cada aula y en cada trato que nos damos unos a otros. Y se vive, sobre todo, en la manera como nos miramos, como nos hablamos y como corregimos cuando algo sale mal, porque de eso se trata realmente la convivencia escolar.
Como docentes, tenemos la inmensa responsabilidad de ser los primeros garantes de esa justicia, pero también de ejercerla con lo que llamamos galantería, entendida no como un gesto anticuado, sino como esa cortesía profunda, ese respeto exquisito y esa amabilidad inteligente que transforma una corrección en un acto de dignidad para quien la recibe. Ser galantes significa decir «buenos días» mirando a los ojos, pedir las cosas con un «por favor» sincero y agradecer con un «gracias» genuino, significa escuchar con paciencia incluso cuando el tiempo apremia, y corregir con firmeza, pero sin humillar, porque entendemos que detrás de cada error hay un ser humano que está aprendiendo.
A los estudiantes los invitamos a vivir la justicia desde la honestidad, respetando el turno del otro, valorando las diferencias y tratando a los demás como les gustaría ser tratados, porque la justicia no es solo un derecho que se exige, sino también un deber que se asume con responsabilidad y empatía. A los padres de familia y al personal administrativo les pedimos acompañarnos en este propósito, siendo ejemplo de esa galantería que hace que nuestro colegio sea un lugar donde todos cabemos, donde todos importamos y donde cada persona se siente valorada por lo que es.
Desde mi rol como director de curso de noveno, he comprendido que la justicia empieza por conocer al otro, por escuchar sus historias, por entender sus realidades y sus silencios, por eso los cito a conversar de a pocos, comparto un jugo con ellos y les pregunto cómo están, no solo en las notas, sino en la vida, y cuando veo un acto de bondad entre ellos, lo celebro en público porque creo firmemente que la justicia también es reconocer lo bueno y destacarlo, no solo señalar lo malo.
En el MAC no castigamos por castigar, corregimos para crecer y lo hacemos con respeto, con diálogo y con el cariño que merece cada persona que hace parte de esta gran familia, porque estamos convencidos de que la justicia no duele cuando viene acompañada de galantería, al contrario, se convierte en un puente que construye confianza, que sana heridas y que nos acerca cada vez más como comunidad. Sigamos entonces construyendo juntos este colegio que soñamos, donde ser justos sea también ser amables, donde la norma no sea un muro sino una mano extendida, y donde cada uno de nosotros, desde su rol, ponga su granito de arena para que el Miguel Antonio Caro sea ese lugar donde todos queremos estar, un lugar para crecer, aprender y ser feliz.
Juan Diego Mahecha Moreno
Docente de Informática