ONUMAC: Un espacio para la formación ciudadana y la conciencia global
El Modelo de las Naciones Unidas que promovemos cada año con los grados 5° y 9° es un escenario fundamental para favorecer la participación estudiantil y la formación crítica en torno a las problemáticas sociales, tanto a nivel nacional como internacional.
En esta edición, los debates abordados en las diferentes comisiones —tales como El extractivismo y las relaciones de poder internacional, El intervencionismo en las relaciones internacionales contemporáneas y El uso responsable de los videojuegos— permitieron a nuestros estudiantes comprender, desde una perspectiva universal, dinámicas de gran impacto global:
- Geopolítica y recursos: Cómo algunas naciones ejercen influencia sobre otras a partir de la necesidad de acceder a los recursos naturales, y la estrecha relación que existe entre la economía, el desarrollo y la soberanía nacional.
- Poder y autonomía: El funcionamiento del poder a nivel internacional y las estrategias para preservar la autonomía política de los pueblos.
- Ciudadanía digital: La urgencia de transformar nuestros hábitos en el uso de la tecnología.
Aprender a tomar conciencia y fomentar acciones concretas frente a estas problemáticas es un compromiso ineludible. Como comunidad educativa, debemos ser promotores de la soberanía nacional, defensores de la sostenibilidad del planeta y usuarios responsables de las herramientas tecnológicas.
Precisamente, estos horizontes de formación responden de manera directa a los fines consagrados en la Ley General de Educación:
- Valores y derechos humanos: Formar en el respeto a la vida, la paz, los principios democráticos, la convivencia, la justicia, la solidaridad y la tolerancia.
- Identidad y soberanía: Crear una conciencia clara sobre la soberanía nacional y fomentar la integración con Latinoamérica, el Caribe y el resto del mundo.
- Cuidado ambiental: Promover la formación ecológica y la sensibilidad hacia la conservación, protección y mejoramiento del medio ambiente.
- Investigación tecnológica: Fomentar la capacidad crítica para crear, investigar y adaptar la tecnología necesaria para el desarrollo del país.
En este último aspecto, es vital recordar que el manejo inadecuado de la tecnología puede generar entornos de violencia, lesionar el autoestima y tener un impacto negativo en la salud mental, la comunicación y la seguridad de las personas.
Por todo esto, estamos llamados a actuar como ciudadanos críticos y reflexivos, capaces de defender la vida íntegra y el desarrollo pleno del ser humano en su pluridimensionalidad. No somos entidades planas; somos una red de dimensiones entrelazadas: cuerpo, mente, emociones, espíritu y relaciones en constante interacción con Dios, con la sociedad y con el medio ambiente. Bien lo afirmaba el poeta John Donne:
«Ningún hombre es una isla, algo completo en sí mismo; todo hombre es un fragmento del continente, una parte de un conjunto”.
Los invito a convertir esta reflexión en una oportunidad viva para proclamar y encarnar los valores de la responsabilidad, la igualdad, la soberanía, el respeto y la paz.
GERSON DAVID JARAMILLO OSORIO
Rector